Un recorrido por el país mostrará la Venezuela posible.

Fueron testigos del horror. El miércoles, Valentina Quintero y su hija Arianna Arteaga se encontraban entre las invitadas a la sesión solemne por el aniversario de la Declaración de la Independencia de Venezuela porque la oradora de orden era la historiadora Inés Quintero, hermana y tía de ellas, respectivamente.
Un acto en el que prevalecería la civilidad se transformó en el escenario de una batalla en la que los invitados al acto fueron secuestrados durante más de seis horas por colectivos afectos al gobierno de Nicolás Maduro.
Heridos y paredes manchadas de sangre fueron el resultado de un día en el que el terror fue protagonista.
Pero, a pesar de lo vivido, Valentina Quintero y Arianna Arteaga nunca pensaron en posponer las entrevistas que tenían pautadas el jueves para hablar de Dos de viaje, el proyecto que emprendieron juntas madre e hija y que hoy se estrena por IVC. Están convencidas de que el país es mucho más que eso que vivieron el miércoles en el centro de Caracas y están empeñadas en contarlo.
“No puede ser que lo único que veamos de nuestro país sea barbarie, muertos y todo este desastre. Eso está pasando, pero la realidad es muy compleja y tiene varias aristas. Hay un país hermoso, lleno de gente trabajadora que también merece un reconocimiento”, expresa Arteaga.
Dos de viaje, aseguran, es un programa que va más allá de mostrar las bellezas naturales del país. Busca ser una ventana para los venezolanos que continúan apostando al turismo a pesar de la crisis.
La primera temporada tendrá trece episodios. Cada capítulo dura cuarenta minutos y tiene un nombre que surge de la reflexión de ambas para darle sentido al programa, cuyo atractivo se han propuesto que no sea solo la geografía del lugar.
“Nosotras ya conocemos bastante. En Bitácora yo estaba descubriendo el territorio junto con la gente. Lo que hacemos en Dos de viaje es mostrar que Venezuela sigue adelante, que aquí hay muchas personas empeñadas en trabajar y convencidas de que se puede hacer de nuestra nación un extraordinario destino turístico sostenible. En este programa hay mucha humanidad, personajes y un afán por ir más allá de los paisajes”, dice Quintero. “Parece una cosa loca, pero tengo toda una vida con Arianna y yo no sabía que ella conocía tanto la naturaleza”, agrega.
Es la primera vez que ambas comparten en un programa de televisión: a la experiencia de Quintero se le suma la frescura de Arteaga y su visión de las regiones que visitan.
Contrario a lo que la gente piensa, sus viajes no son vacaciones sino trabajo. Madre e hija no solo conducen Dos de viaje, también se encargan de realizar el plan de rodaje, la ruta y la estructura de cada episodio junto con el equipo de producción. Además, con su ojo fotográfico, Arteaga colabora con los planos y las imágenes.
Grandes historias
En la Colonia Tovar, una joven que sufrió de un aneurisma cerebral cosecha espectaculares lechugas en el patio de su casa. En la isla de Margarita, emprendedores ocupan tres cuadras de La Asunción para vender productos; entre ellos, una mujer que elabora salchichas con sardinas. Las siembras de cacao son las protagonistas del episodio en el que visitan Chuao.
Esas son algunas de las muchas historias que forman parte del programa en el que se destaca la valentía, el entusiasmo y la disposición de los venezolanos que no se lamentan ante la situación y trabajan con optimismo.
Protestas en Apure por la falta de gas y la tormenta Bret durante el rodaje en Choroní son algunas de las situaciones que han tenido que afrontar. Aun así, Arteaga afirma que en cada viaje la motivación de las personas prevalece sobre la adversidad. “Más que abandono, hemos visto mucha resiliencia. He visto un montón de posaderos y agricultores fajados contra viento y marea, que no se amilanan e insisten en recibir a la gente y echarle pichón”.
Quintero ve Dos de viaje como un programa aspiracional para el pueblo venezolano. No cree que cause frustración en el televidente ver sitios tan hermosos y no poder visitarlos en este momento. Todo lo contrario. Desea que las personas conozcan el país a través de la pantalla y aspiren a visitar esos destinos.
Para hacer turismo no hay que ir muy lejos. Las realizadoras del programa coinciden en que no hay excusas para quedarse en casa estas vacaciones. “Cada quien debería atreverse a conocer eso que tiene al lado y que probablemente nunca lo ha valorado ni le ha importado por su cercanía. Nosotros necesitamos que cada persona se vaya convirtiendo en el mejor guía de su región y que vaya adquiriendo ese sentido de arraigo y pertenencia”, expresa Quintero. “Hacer turismo en el país no es solo ir a Los Roques o Choroní”, finaliza.

Rutas separadas
“Cuando no estamos resistiendo de viaje, estamos resistiendo en la calle”, dice Arianna Arteaga. Ella y su madre aprovechan los días en Caracas para asistir a las protestas, mientras trabajan en sus proyectos individuales.
Valentina Quintero conduce de lunes a viernes Valen de viaje, programa de radio que transmite Onda La Superestación. Además, presenta los micros Cuentos de camino y En todas partes los fines de semana. En noviembre celebró los 20 años de La Guía Valentina Quintero con una nueva edición. Actualmente trabaja en la página web y una aplicación.
Arteaga también tiene su itinerario personal. Forma parte del web show internacional 3 Travel Bloggers, patrocinado por la aerolínea colombiana Avianca. El año pasado publicó Guachipira va de viaje, libro infantil editado por Ekaré que acaba de ser traducido al francés. Adicionalmente, es fotógrafa y escribe sus aventuras en el blog www.lapequecomeflor.com.